No son payasadas.

A finales de los 90s, unos jóvenes neoyorkinos coincidían en la universidad con la idea de formar una banda, ellos eran Greg Drudy y Daniel Kessler. A estos se les unieron Carlos Dengler en el bajo, y posteriormente Paul Banks en la voz. El nombre de la banda surgió de las bromas, en forma de juego de palabras, que le hacían a Banks con su nombre. Un par de años después de haberse formado, Drudy abandona la banda y en el lugar de baterista ingresa Sam Fogarino, así logrando la formación que sigue hoy en día.

Los comienzos de la banda fueron en lugares del under neoyorkino, teloneando a bandas como Arab Strap o The Delgados. Siempre constantes y con buenos ánimos, lograron que el sello Chemikal Underground edite su EP FukID en el año 2000. A lo que luego se le sumó una pequeña gira por el Reino Unido, donde empezarían a ganar popularidad. Allí se presentarían en la BBC, más precisamente en el programa del difunto DJ John Peel. Con unas presentaciones en algunas ciudades inglesas, y otras en Escocia, finalmente el cuarteto liderado por Paul Banks despegaba.

La edición de la sesión de John Peel ayudó a que la compañía Matador Records se decidiera finalmente, y contacte al grupo. De esta unión nació el primer larga duración de Interpol: Turn on the bright lights. Grabado en pocas semanas, y por ende, con poca producción. Lograron un sonido muy interesante con respecto a lo que se venía escuchando en esos años. El disco tuvo una aceptación claramente marcada. Fueron comparados con bandas como Joy Division, lo que a mi parecer es bastante errado, ya que generalmente esta similaridad está basada en un mínimo parecido de la voz de Banks y la de Curtis -palabras mayores-. O quizás también, el sonido de la banda fue relacionado al de bandas como Bauhaus o The Jesus and Mary Chain. Lo cierto es que Banks declaró que su principal influencia en la música fue Kurt Cobain, y que el sonido de Interpol podría compararse más cercanamente con el de Pixies y el grunge, o inclusive el de Air y la electrónica.

Pasemos a hablar de Turn on the bright lights en sí: un disco “redondo”. La lírica de Banks trata principalmente los sentimientos de forma abstracta, siempre con un ligero contenido irónico. Esto en conjunto con el sonido sombrío que lograron los cuatro miembros hacen de Turn on the… un gran disco. Untitled es hipnótica, gracias a la guitarra con delay de Kessler, y principalmente a la línea de bajo de Dengler. Obstacle 1 es una de las mejores canciones del disco, y el bajo dice presente de una forma excelente, realmente recordándome a algunas líneas de bajo de Hook de la división de la alegría. Muy pegadizo por cierto. “New York Cares” nos canta Banks, llevándonos a ambientes casi depresivos. PDA y Say hello to the angels son temas que contrastan perfectamente con el sonido de temas más lentos y oscuros, como lo son el anteriormente nombrado NYC, y Hands away. Obstacle 2 es una “rola buena”, aunque prefiero sin dudar Obstacle 1. Stella was a diver an she was always down, y puede que Banks tenga ciertas obsesiones con nombres femeninos. El cierre del disco nos trae consigo tres canciones increíbles: el frenesí de Roland, más dos temas en donde se ve el real potencial de Interpol, The new y Leif Erikson.

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En mi opinión, el primero de Interpol es lo mejor que sacaron hasta ahora. Al parecer decayeron en Our love to admire, pero sin lugar a dudas es una banda que sorprendió entre tanta música descartable del nuevo milenio.

Kerze

Porque es el primer disco que escuché de la banda. Porque es uno de los discos que más me influenció desde el punto de inflexión en mi visión de la música. Porque es la banda -posible- que más deseo ver en vivo. Porque la portada del disco es una de las mejores que he visto -y es “homenajeada”, digo.. aparece en un capítulo de los Simpsons, je-. Porque en un tiempo quería ser Thurston Moore. Porque no hubo sonido similar a éste desde entonces. Porque es una mezcla de los Stooges y la Velvet Underground, sí. Porque es rock arte. Porque sus extrañas afinaciones les dan otro color a la música. Porque “Teen Age Riot” es un himno. Porque sí, la voz de Kim Gordon es sensual. Porque escuchás la primera canción, y querés la siguiente, y la siguiente, y otra más. Porque si buscás rock experimental combinado con rock “convencional”, aquí lo tenés. Porque simplemente es un viaje por un mundo con nuevas texturas musicales. Porque son 14 canciones que hacen un disco soberbio, una obra maestra.

Estas son mis razones, y seguramente hay muchas más, pero por ellas pienso que “Daydream Nation” fue uno de los mejor es discos de los 80’s -y el mejor de Sonic Youth-, y deseo que no sean demasiadas las personas que no sepan de su existencia.

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Refresh + “Lust for Life” de Ziggy Pop.

A mediados de los 70s, luego de haber sacado tres discos de estudio y con ellos haber plantado las semillas del punk, junto a grupos como The Velvet Underground y MC5, Iggy y los Stooges decían hasta aquí llegamos. Común denominador en bandas de rock: problemas internos y adicciones ponían fin la primera etapa de la banda.

La adicción de Iggy Pop a las drogas lo había alejado de la música, pero junto a un viejo conocido se instalaron en Berlín, para dejar eso atrás. Aquel era nada más y nada menos que David Bowie, quien ya había trabajado junto a The Stooges produciendo el disco “Raw Power“. Además, Bowie, siempre había demostrado su apoyo y admiración por el grupo.

En ese tiempo, Bowie colaboró con Iggy en la composición de los que serían sus LPs más famosos: “The Idiot” y “Lust for Life”. Ambos salieron al mercado en 1977.

Luego de este refresh para la memoria, ésta es mi review (por llamarle de alguna manera) del segundo disco: “Lust for Life”.

Lust for Life de Iggy Pop

Un par de semanas atrás, me puse a escuchar detenidamente el disco. Maravilla fue con la que me reencontré. Vaya introducción, la primera canción es la que le da nombre al álbum: “Lust for Life”, un clásico usado hasta en algún comercial. Aquí se nota claramente el sonido Stooge del disco, y es inevitable que en mi cabeza no aparezcan imágenes de Iggy Pop, dueño de todo escenario, cantando esta canción y haciendo sus eléctricos movimientos inspirados por el Rey Lagarto. Sweet sixteen in leather boots, body and soul reza en “Sixteen”, y su pegadizo riff nos recuerda que Iggy Pop es el padrino del punk, es rock. “Some Weird Sin”, a mi parecer es el click del disco, en donde nos empieza a mostrar diferentes matices, seguramente influenciado por Bowie. The sky was made for us tonight, y queda claro que “The Passenger” es una de las mejores letras de Iggy Pop. “Tonight” es mi tema favorito del disco, quizás por la introducción del mismo, quizás por la voz de Iggy, quizás por los coros de Bowie, o simplemente porque es bella. “Success” es la huella más grande que dejó el camaleón británico en “Lust for Life”. Yo no me imaginaba a Iggy hablándole a Jesús, pero eso sucede en “Turn Blue”. El cierre del disco está a cargo de “Neighborhood Threat”, y la excelente y cínica “Fall in love with me”.

Equilibrio, esa es la palabra. Equilibrio entre las canciones punks, las gigantescas melodías, y las mejores letras de Iggy Pop. Equilibrio entre el rock y el pop, quiero decir, equilibrio entre Pop y Bowie (¿es lo mismo no?). En fin, un disco perfecto, para escuchar y escuchar cientos de veces.