Porque es el primer disco que escuché de la banda. Porque es uno de los discos que más me influenció desde el punto de inflexión en mi visión de la música. Porque es la banda -posible- que más deseo ver en vivo. Porque la portada del disco es una de las mejores que he visto -y es “homenajeada”, digo.. aparece en un capítulo de los Simpsons, je-. Porque en un tiempo quería ser Thurston Moore. Porque no hubo sonido similar a éste desde entonces. Porque es una mezcla de los Stooges y la Velvet Underground, sí. Porque es rock arte. Porque sus extrañas afinaciones les dan otro color a la música. Porque “Teen Age Riot” es un himno. Porque sí, la voz de Kim Gordon es sensual. Porque escuchás la primera canción, y querés la siguiente, y la siguiente, y otra más. Porque si buscás rock experimental combinado con rock “convencional”, aquí lo tenés. Porque simplemente es un viaje por un mundo con nuevas texturas musicales. Porque son 14 canciones que hacen un disco soberbio, una obra maestra.
Estas son mis razones, y seguramente hay muchas más, pero por ellas pienso que “Daydream Nation” fue uno de los mejor es discos de los 80’s -y el mejor de Sonic Youth-, y deseo que no sean demasiadas las personas que no sepan de su existencia.

Con solamente una escucha -bah, a “Teen Age Riot” ya lo había escuchado un montón de veces-, puedo decir que el disco parecería estar rozando la perfección. Es decir, me causó la sensación de ser un disco redondo de principio a fin, sin fisuras. Igual, tendré que volver a escucharlo varias veces más para confirmar tal opinión. Y sí, pocas texturas sonoras más o menos similares -que yo conozca- ha habido en los últimos años.
Apostilla: es un disco muy difícil de digerir.
Uno de los discos definitivos de los 80, sin duda.
Interesante bitácora, por lo que veo es de apertura reciente, pero promete:)